10 jun. 2012

Matar Lima

Le contó que ya no lo conocía, en realidad, nunca lo había conocido. Que no sabia quien era, era una cara más. Que quiso a otra persona, que no pasaba nada, pero ya no lo quería.

Lo estaban matando

Zeze le dijo al portugués: "Matar no quiere decir que uno tome el revólver de Buck Jones y haga ¡bum! No es eso. Uno lo mata en el corazón. Va dejando de querer. Y un buen día la persona muere”

Matar dejando de querer, olvidando para enterrarlo y que no reencarne nunca. No te llevan preso, hasta te podes liberar. Matar en sus diversas formas.

Se perdieron y el dijo “Ya esta, no existe mas”, la mató rápido. Lo más parecido a un paro cardiaco, de esos que la abuela cuenta que no es sufrido. Todo pasa de golpe y el olvido es un efecto. Lo arrastra la corriente, pasa rápido. Pero no, pocas veces es efectivo, hay mucho enterrado con ganas de volver.

El miedo y el dolor empiezan a formar parte de uno, lo siente, lo perciben y lo huelen. Por mucho tiempo, se canaliza mal. Peleas con todo el mundo, cara de orto por doquier, y ningún cuchillo para vengarse. Un buen día, uno descansa y recuerda. Frena, sonríe, llora y vuelve a reír. La memoria trae lindos besos, buenos abrazos y pasos en falso. Todo eso se corta en pedacitos. Se llega a un porque, la sangre son los momentos lindos, las articulaciones que se desprenden, cadenas que no se rompían. Madura el knock out.

“Quiero que se intoxique, que se caiga y de vueltas del dolor”, cruzarse, mirarse, saludarse y caminar. Lo que se deja de ver, no se deja de mirar, por que el perfume va con uno. Se lo persigue y se encuentra con el veneno, la felicidad existe en otro lado. Tomar de la misma botella.

Quien desaparece, deja morir. No vuelve y se olvida de darle de comer, de dejarlo dormir, de caminar en sus sueños. Se sufre. En un huelga de hambre obligada, una orden, un caminar solo y sin rumbo. Se muere de frío, flaco y solo. No hay con que darle, es la que no se recomienda.

Se mata solo y se muere solo. No hay cama donde morir, no hay túnel ni luz. Nadie es medico, nadie sabe y nadie entenderá. No hay libros, canciones, no hay nada. Seguimos solos, como vinimos.

28 may. 2012

No entender


En su casa, con sus amigos o hablándole al perro, el siempre defendía lo mismo: “El levante es cara a cara. El MSN es para una comunicación rápida. Nada mas”. Claro, hablaba de MSN porque en el 2006, el boom de las redes sociales no había, ni siquiera, asomado. Al menos como lo conocemos hoy.

El joven estaba seguro que en esos cuadraditos con ruidos molestos, nadie podría formar una pareja o conocer a alguien, porque sin mirarse a los ojos nada de eso es posible. ¿Se equivocaba?

El tiempo fue pasando, la gameboy color quedo de lado, las computadoras de escritorio parecían dinosaurios y la mensajería instantánea iba perdiendo terreno. Nacía la foto de perfil, el me gusta y los comentarios. Nacía el hechizo.

Dejemos que pase el tiempo.

Lleguemos a hoy.

El fenómeno de acortar distancias, de mostrar y conocer la mejor parte de una persona, resultó muy atractivo. La premisa “Sin ojo a ojo, no hay sentimientos” parecía un gran escudo. Podía enamorar sin enamorarse, molestar sin resultar herido y conocer sin conocer. Si, conocer sin conocer.

Un día llovió. Llovió conociendo, conoció y creyó. ¿El escudo se rompió?

No.

Hubo mano a mano, la llevo a su casa, jugaron un rato a ser los de la computadora. El juego termino y la desnudo. Se saco el user y el perfil. Hola Hechizo.

Ella parecía que no, que no se iba a desnudar y no lo hizo. Efecto Espejo.

Se vio a él mismo, se acordó cuando el escudo lo protegía y podía no mostrarse, o mostrar lo que le convenía. Y ahora la pregunta…

¿Este es el reflejo que enamora?

Respondan. El pibe esta muriendo.

6 may. 2012

Quedate Luna


Vivió la semana como una duda.

No se cansa de vivir todas las semanas así.

Sigue necesitado de palabras que satisfagan su necesidad.

Sigue necesitado.

Revisando en su historia, luego de recordar a sus amigos como la tinta de su historia, llego a otro punto de partida. Un desvío entre tanto camino hecho. ¿Un desvío? Muchas personas no preferirían llamarlo así, otras si. Tal vez caía en el antagonía de tribunas divididas por su humanidad. Pero este era otro tema.

Su revolver entre recuerdos lo llevo a su primer beso, a su primera novia y a su primer amor. Acá volvía a estar su madre diciéndole “Yo no quiero que tengas novia, ninguna es suficiente para vos” y su la voz de su padre repitiendo “Todo bien, respétala”

No le decían que no se junte con ella, ni que se haga valer ante ella. Había olor a nuevo,
a algo que nunca había vivido, donde parecía que todo podía sacar a una sonrisa y o ser causante de una lagrima con la misma facilidad. Parecía una prueba, un nuevo camino donde había compromiso. Adolescente, por lo tanto boludo en ojos de persona mayor, pero compromiso. Entre tantas faltas de obligaciones, una nueva y divertida, parecía algo muy serio.

¿Qué tan bueno seria con su nueva obligación?

¿Qué tan importante era esta nueva obligación?

Cama y a pensar.

Su destino tenía una excavadora, sus amigos. Nunca había actuado mucho por si mismo hasta ese momento. Pero tampoco pensó en nadie más durante ese momento.
Se vio grande, con necesidad de hacerse valer por si mismo… o de cambiar de excavadora.

El adolescente inseguro cambiaba de capitán para su barco. Dejaba la cooperativa y se entregaba a manos de ella. El destino tenia tetas y pollera.

Otra vez, desobedecía a sus dioses.

29 abr. 2012

Por la ventana de un auto


El regreso al pueblo nunca le pegaba bien, la melancolía de lo que fue acechaba en su cabeza y esta vez, la soledad de su casa lo invitaban a plantearse el camino andando hasta hoy.

Raro.

Se dio cuenta que estaba necesitado.

La necesidad  era de respuestas ante problemas eternos, que le suceden y le sucederán a diario. Así fue como empezó a mirar en su historia, busco algún gen que haya despertado lo sucedido a través de sus 20 años y por el cual podría empezar a diagnosticar todo lo que vendría. Su intención  no era encontrar un culpable o un inocente, solo quería seguridad.

Se detuvo un segundo y  sus ideas, se materializaron en los mismos de siempre, los que su mama alguna vez trato de “malas juntas”, los que conoció y siguió, los que lo abrazaron, boludearon o aplaudieron, los que pidieron respuestas o pasaron machetes. Esos que fueron compañeros de banco, son compañeros de generación y serán compañeros de recuerdos

Hizo un lugar en su tiempo, se acostó en su cama y empezó a mirar el techo. Al cerrar los ojos, empezó a recordar donde se alojaban los hechos que habían cambiado su historia o, al menos, así lo sentía su necesidad.

“A ver maricon, incomprendido y sabelotodo”, pensó.

Los vio en su paso de escuela pública a colegio privado, en dejar la escuelita de futbol para arrancar con los charitos de rugby y así romper una tradición familiar en materia deporte familiar, en su primera novia y todos los traumas que el adjudica a esa chica de ojos negros e ideas largas, en su decisión de mudarse a Capital y en las noches que pasaron, pasan y pasaran.

Pensó si son ellos quienes escriben el destino, si son por los que uno sigue adelante y quienes abran el camino para que eso suceda.

Volvió a mirar el techo.

22 abr. 2012

Invierno No.


Ella odiaba que la traten de pendeja. Sabía que no tenia todo muy claro, pero que todo lo que había vivido, era real.

En frente estaba el, un chico rubio, de camisa a cuadros y zapatillas Vans. Uno mas en la lista de cualquier mujer, unos mas en un censo y uno mas mezclado entre tantos mas.

El, solo sabía, que no era uno mas para ella.

Ella es linda y seductora, el no encontraba más adjetivos para describirla. Alguna vez, le había contado, que se sentía muy a gusto con su tono de voz y su sonrisa. Se animaba a llorar delante de ella, eso le sumaba puntos.

Se llevaban pocos años de diferencia y sin embargo, eran de distintas generaciones.

El venia de la época de tranzar, encaraba minitas por MSN, se asustaba con las amenazas de Fotolog (envidia para el y sus amigos), piso un boliche con “Sabor Sabroson” de fondo y su mama lo reto cuando le descubrió un fernet a los 14 años.

Chateó y subió fotos en Facebook, “Tirate un Paso” sonó en su bautismo nocturno y marihuana era lo que escondía de su mama. Ella, chapaba.

- “Mira chiqui, para mi el 2001, es un cacerolazo. Para vos, el 2001, es un “Nunca lo olvidaremos”.

Hablaba de una publicación de ella en su muro, un avión chocando una torre y esa frase que tanto odiaba. Ella, lo escuchaba con atención, casi como un padre.

- “Ahora todos fumamos, es normal, pasa que vos sos un viejito careta”

El sentía que era muy chica para andar en esas cosas, no quería que la pase mal ni sufra por dos risas. La estaba cuidando, casi como un padre.

El tiempo vuela, pensó.

¿Por que tanta velocidad? Susurro

¿Nos amamos? Pensó ella, sin usar el sexto sentido.

¿O solo soy un experimento sociológico? Sin usar ningún concepto del polimodal, le susurro ella, a su oído bloqueado.

El amor, era el fundamento del fracaso de ella. Según sus experiencias y las de sus amigas, "ningún hombre quería algo serio". Los hombres solo querían garchar y hacerles mal. Pero bueno ella ya estaba acostumbrada, los príncipes azules son de Disney, y para ella "Los de Disney son todos unos hijos de puta".

Rieron a coro.

El también odiaba los hombres, para el tampoco sabían amar, incluso sus amigos. Ademas de querer garchar, solo querían dinero. Nunca tenían tiempo para nadie, ni siquiera para ellos mismos.

Ella pregunto: - "¿Sos puto?"

Caminaron mucho, no se hablaron pero se miraron. No entendieron pero compartieron un cigarrillo.

El respondió: "No".

Ella le pregunto porque tanto enrosque.

Miro al Lago, tiro una piedras y se dio vuelta hacia ella.

"Por que yo quiero tiempo".

16 abr. 2012

Colonizando Su Capital

Al llegar a la facultad, esa que queda en Lavalle y Uriburu, contó que era de Tandil. Las primeras reacciones fueron las de siempre, le hablaron de salamines y Del Potro, nadie conocía mucho más de SU ciudad.

En su cabeza existía la disputa entre el enamorado de las sierras y el desterrado sojero, amaba todo lo que veía en su pueblo y odiaba todo lo que oía de sus pobladores. Hermosos y tambaleantes sentimientos encontrados.

Pasadas las primeras clases, llego el día que sus compañeros conocerían su casa porteña. Un lindo departamento, de una habitación y una mesa redonda, ubicado en Palermo. Barrio porteño donde vive un tandilense por cuadra, por lo menos eso sentía al saludar un conocido serrano cada vez que paseaba, iba al chino o al Laverap.

Ya en su casa, con sus dos o tres compadres, movió un poquito su imaginación y se largo a caminar entre sus recuerdos. Recuerdos que se ubicaron en El calvario, pasando por el Centinela, llegando a Museo Bar y terminando en su casa. Semana Santa se acercaba y explicaba que pasaría por allá.

Llego el momento de trabajar, se acercaron todos a su PC y se conectaron a donde se tenían que conectar. La página de inicio mostraba COSADESERRANOS.

- ¿Qué esto?

Pregunta a coro de los inmigrantes del trabajo practico

- Ah si, un sitio de noticias de Tandil. Para estar al tanto de la tranquilidad, los salamines y el aumento del boleto.

Sorpresa y risas de los inmigrantes. Un aire de aceptación corrió por el living.

Terminadas las obligaciones, llegaron las cervezas. Con ella la música, con ella mas historias.

El Tandilense, puso Fisión y se dejo llevar.

“Los días de semana, a las 22, cierran los ruidos. Cuando esta el sol, nos dividimos en Juventud alegre y pura, los que les gustan las artes, los amantes de los fierros, los chicos que van a colegio de chicas y otros mas que no se como definirlos. El sábado a la noche, hacemos juntada. Algunos jugamos al rugby, otros al futbol y ellas al hockey. Todos respiramos tenis (¿?). Tenemos muchas plazas para fumar porris, mientras otros se encargan de sacarnos el cuero. Ya saben: Pueblo chico, infierno grande. Ese refrán también corre para las mujeres, porque existe la posibilidad, que la mujer que ames haya sido besada por 4 o 5 amigos. La farándula, siempre quiero explicar que es pero nunca puedo. El galpón, lo mismo, inexplicable. Si tenemos Internet? Si, si, tenemos”

Terminado toda el proceso de colonización, fue hacia la cocina, tiro los restos de comida y ato la bolsa. Monarca decía la bolsa.

8 abr. 2012

Dos para una vida

“Sos tan egocéntrico que crees que todos tus problemas son por tu culpa”

Se bajaba de su auto, daba un portazo y lo despedía con esa última frase. Tuvo miedo por segunda vez en su vida. El eligió que se vaya y otra vez, ante la misma situación, la moraleja la ponía ella. Lo conocían mejor que él, lo describían increíblemente bien y le acribillaban sus horas de terapia en apenas 13 palabras. Miedo en Alem y San Martin.

Agarro su mente, apretó rebobinar y recordó su primer miedo.

“Tenes la mentira a flor de piel”

Le recordó esa chica con la que había compartido sus primeras andanzas sexuales, sus primeras desilusiones y sus primeras alegrías. Una chica, que para él, ya era una mujer. Su mujer.

Cada que los dardos hechos frases llegaban a su cabeza, pensaba. Pensaba en su mama. Pensaba en su papa. Pensaba en sus profesores. Pensaba en sus ídolos. Ninguno logro llegar tan profundo y tan claro. Ninguno lo moldeo.

Por que mentir? Para no lastimar, tal vez. Porque soy un cagon, puede ser. La edad es un gran pretexto. Mis amigos así lo recomendaron. Todo es una mentira y bastante bien vivimos. Al menos, acostumbrados estamos.

El silencio no era un gran aliado y no había nada más que eso. Perdón, había miedo. En fin, su cabeza daba vueltas. Como él.

El tiempo pasó, amigos lo distraían, psicólogos lo entendían y padres no lo sabían. Miraba su piel y preguntaba si ahí estaban sus mentiras. NO, SI, NO, SI.

Puede ser.

Todo el tiempo freno de repente, freno y arranco sin avisar con eso del EGOCENTRISMO.

Otra vez una enseñanza con forma de Frankenstein. Un monstruo inventado por el mismo, que iba a perseguirlo hasta el cansancio. Su invento planeaba no dejarlo dormir ni pensar en paz.


Después del portazo prendió un cigarrillo y manejo hasta su casa. Lo acompaño hasta su casa la REINA Y CREADORA de tal bestia.

La señora Duda.